Luego de algunos años de espera se pudo recuperar este dominio recomprado y manejado arteramente por malas gentes con el fin de dañar mi imagen personal.
José Ramírez K.
Afortunadamente, la gente que me conoce sabe cómo me conduzco y cómo me gano la vida; así que puede distinguir perfectamente cuándo se instalan imágenes que no me corresponden. Nadie les creerá jamás cuando pretendan dañar mi imagen pública vía la mala utilización del dominio. Cambiarán la pantalla, pero nunca a mi persona.
El servidor me indica dónde están ubicadas, y que suelen monitorear con frecuencia este dominio (¿acaso continúan planeando cosas en mi contra?). Afortunadamente, quien los contrató inicialmente parece que va rumbo a la bancarrota, y no tendrán los recursos de antes para sus perversos fines.